Acog Abril – Diagnóstico de Endometriosis
Artículo del Mes

Diagnosis of Endometriosis. Obstet Gynecol. 2026 Mar 1;147(3):432-448. doi: 10.1097/AOG.0000000000006181. PMID: 41712950.
RESUMEN:
Objetivo: Proporcionar recomendaciones basadas en la evidencia para la evaluación y el diagnóstico de la endometriosis.
Población objetivo: Adultos y adolescentes en edad reproductiva con síntomas sugestivos de endometriosis.
Métodos: Esta guía se elaboró mediante un protocolo preestablecido, en colaboración con un equipo de redacción compuesto por dos especialistas en obstetricia y ginecología y un especialista en endocrinología reproductiva e infertilidad, designados por el Comité de Guías de Práctica Clínica en Ginecología del Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos (ACOG). Los bibliotecarios médicos del ACOG realizaron una búsqueda exhaustiva de literatura primaria en la Biblioteca Cochrane, el Registro Cochrane de Ensayos Controlados, EMBASE, PubMed y MEDLINE. La revisión de la evidencia del Instituto Nacional para la Salud y la Excelencia Clínica (NICE) sobre el diagnóstico y el tratamiento de la endometriosis sirvió como base para muchas de las consideraciones clínicas. Los estudios que avanzaron a la etapa de selección de texto completo fueron evaluados por dos autores del equipo de redacción según criterios estandarizados de inclusión y exclusión. Los estudios incluidos se sometieron a una evaluación de calidad y se aplicó un marco GRADE (Grading of Recommendations Assessment, Development and Evaluation) modificado para interpretar y traducir la evidencia en recomendaciones.
Recomendaciones: Esta guía de práctica clínica incluye recomendaciones sobre la evaluación y el diagnóstico clínico, por imagen y quirúrgico de la endometriosis. Las recomendaciones se clasifican según su fuerza y la calidad de la evidencia. Se incluyen puntos de buenas prácticas no clasificados para orientar cuando no se puede formular una recomendación formal debido a la insuficiencia o inexistencia de evidencia. Las recomendaciones incluidas en esta guía también se aplican a adolescentes, salvo que se especifique lo contrario, y se basan en la revisión de la limitada evidencia disponible, datos extrapolados de poblaciones adultas y el consenso de expertos.
INTRODUCCIÓN
La endometriosis es un trastorno crónico, inflamatorio y dependiente de estrógenos, definido por la presencia de lesiones de tejido similar al endometrio fuera del útero (1, 2). Esta afección puede afectar a múltiples sistemas del cuerpo, causando dolor, infertilidad y una disminución de la calidad de vida relacionada con la salud, la satisfacción sexual y la productividad laboral (3-7). La endometriosis se presenta principalmente en mujeres en edad reproductiva, aunque también se ha descrito en pacientes premenárquicas y posmenopáusicas (8-10). La prevalencia de endometriosis reportada oscila entre el 0,7 % y el 8,6 % entre las mujeres de la población general, mientras que se ha observado endometriosis en el 9,0 % al 68,0 % de las mujeres con subfertilidad y en el 15,4 % al 71,4 % de las mujeres con dolor pélvico crónico (11). Se desconoce la prevalencia real de endometriosis entre las adolescentes de la población general. Sin embargo, se ha identificado endometriosis en el 64% de las adolescentes sometidas a laparoscopia por dolor pélvico (12). El propósito de esta Guía de Práctica Clínica es brindar recomendaciones basadas en la evidencia para la evaluación y el diagnóstico de la endometriosis en pacientes adultas y adolescentes sintomáticas.
RESUMEN DE RECOMENDACIONES
- El Colegio Estadounidense de Obstetras y Ginecólogos (ACOG) recomienda que un diagnóstico clínico de endometriosis (realizado mediante evaluación sintomática, examen físico o ambos) es suficiente para iniciar un tratamiento médico empírico (RECOMENDACIÓN FUERTE, EVIDENCIA DE BAJA CALIDAD).
- Los médicos deben sospechar un diagnóstico de endometriosis en pacientes que presenten uno o más de los siguientes signos y síntomas cíclicos o no cíclicos: dolor pélvico crónico, dismenorrea, dispareunia, disuria, disquecia o infertilidad asociada a uno o más de estos síntomas (PUNTO DE BUENAS PRÁCTICAS).
- El ACOG recomienda la ecografía transvaginal como método de imagen inicial para la evaluación de la endometriosis clínicamente sospechada (RECOMENDACIÓN FUERTE, EVIDENCIA DE CALIDAD MODERADA).
- Si la ecografía transvaginal no es aceptable o apropiada, se debe ofrecer una ecografía transabdominal como alternativa para la evaluación por imagen de la endometriosis clínicamente sospechada (PUNTO DE BUENAS PRÁCTICAS).
- El ACOG sugiere el uso de resonancia magnética pélvica (RM) si se necesita una mayor caracterización de la endometriosis profunda para guiar la planificación del tratamiento (RECOMENDACIÓN CONDICIONAL, EVIDENCIA DE CALIDAD MODERADA).
- El ACOG desaconseja el uso de biomarcadores sanguíneos, urinarios, endometriales u otros para diagnosticar la endometriosis (RECOMENDACIÓN FUERTE, EVIDENCIA DE BAJA CALIDAD).
- En pacientes con sospecha de endometriosis, la decisión de proceder con la laparoscopia diagnóstica o el tratamiento médico empírico debe individualizarse en función de una discusión compartida sobre los beneficios y riesgos de cada enfoque (PUNTO DE BUENAS PRÁCTICAS).
- La laparoscopia diagnóstica puede considerarse en pacientes con sospecha de endometriosis para confirmar el diagnóstico, incluso si los resultados de la exploración física y las pruebas de imagen son negativos. Sin embargo, no es necesaria para iniciar un tratamiento médico empírico (PUNTO DE BUENAS PRÁCTICAS).
- Durante la laparoscopia diagnóstica, se debe considerar la realización de una biopsia de las lesiones sospechosas de endometriosis para obtener una confirmación histológica de los hallazgos visuales; no obstante, un resultado histopatológico negativo no descarta la posibilidad de endometriosis (PUNTO DE BUENAS PRÁCTICAS).
- Las lesiones sospechosas de endometriosis deben tratarse durante la laparoscopia inicial, siempre que sea posible, para evitar la necesidad de una cirugía adicional (PUNTO DE BUENAS PRÁCTICAS).
